La confortabilidad, la calidad de vida y el retorno a la Naturaleza son las principales características de una casa de madera. De todos los materiales de construcción que se utilizan en la actualidad la madera es el único natural y renovable, y el proceso de transformación para su posterior utilización en la construcción es sencillo y necesita muy poca energía.

En toda Europa se conservan numerosas estructuras de madera de más de un siglo de antigüedad. A pesar de que no se trata de un material eterno, ya que ninguno lo es, es uno de los pocos que envejece de manera natural, por lo que si tomamos las medidas adecuadas la durabilidad de una casa de madera puede incluso superar los cien años.